Calcula los gastos de cada opción
Para vender, pide presupuestos de la inmobiliaria, la preparación de la casa y los trámites de cierre. Si una persona se queda, consulta el coste de la tasación, la notaría y la financiación que pueda necesitar. Usa presupuestos para tu caso; un porcentaje fijo no sirve para todas las operaciones.
No descuentes automáticamente una comisión inmobiliaria si no habrá venta a un tercero. Si el acuerdo contempla gastos hipotéticos de venta, deja constancia expresa de ese criterio.
100.000 € de compensación o 87.500 € tras la venta
Imagina una vivienda de 500.000 € con una deuda de 300.000 €. Si una persona se queda y el reparto es igualitario, a cada una le corresponden 100.000 €, antes de los gastos de esa operación. Si se vende con unos gastos de 25.000 €, quedan 175.000 €: 87.500 € por persona. Son ejemplos de cálculo, no costes medios.
Si quien se queda necesita financiar tanto la deuda existente como toda la compensación, en este ejemplo necesitaría 400.000 €, antes de añadir gastos de financiación o restar dinero propio. Conserva la vivienda, pero también asume su mantenimiento futuro y el riesgo de que pierda valor.
Revisa las cuotas y los gastos que vendrán después
Suma a la cuota de la hipoteca los seguros, impuestos, mantenimiento y demás gastos habituales. La calculadora solo estima capital e intereses. Pide un estudio de financiación por escrito y revisa los pasos para quedarte con la vivienda antes de fijar la fecha de firma.
Acuerda qué pasará si no se consigue financiación
Si la financiación no es viable, habrá que valorar si conviene ampliar el plazo o vender. Si la propiedad sigue siendo compartida durante un tiempo, deja por escrito quién vivirá allí, quién pagará y cuándo terminará ese acuerdo. Pide que un profesional lo revise.
Compara los importes en la calculadora. Separa los impuestos y gastos adicionales, aunque todavía falte algún presupuesto.
