Busca el capital amortizado en los extractos de la hipoteca
Amortizar capital reduce la deuda. Los intereses son el coste de pedir dinero prestado. Por eso conviene comprobar en los extractos cuánto capital se ha devuelto realmente: la cuota mensual suele incluir ambos conceptos.
Si la proporción de los pagos cambió con el tiempo, calcula cada periodo por separado. Incluye las amortizaciones extraordinarias, las refinanciaciones y los préstamos nuevos. La diferencia entre la deuda inicial y la final no siempre muestra cuánto aportó cada persona.
Un ejemplo de reparto 70/30
Supongamos que en cinco años se amortizaron 40.000 €. En este ejemplo, A pagó 28.000 € de ese capital, el 70 %, y B pagó 12.000 €, el 30 %.
Una opción es devolver primero esos importes del valor neto y repartir el resto. Otra es repartir todo el valor neto en proporción 70/30. Cada criterio da un resultado distinto.
Ejemplo: 40.000 € de capital amortizado, de los que se reconocen 28.000 € a A y 12.000 € a B. El valor neto actual es de 200.000 €.
| Método elegido | Persona A | Persona B |
|---|---|---|
| Repartir el valor neto actual por mitades | 100.000 € | 100.000 € |
| Devolver las aportaciones al capital y repartir el resto por mitades | 108.000 € | 92.000 € |
| Repartir el valor neto actual en proporción 70/30 | 140.000 € | 60.000 € |
La devolución de las aportaciones redistribuye el valor neto existente; no se añade a él. La proporción 70/30 solo se aplica si eliges ese método expresamente.
Cuenta cada aportación una sola vez
Las amortizaciones ya han reducido la deuda y aumentado el valor neto de la vivienda. Tenerlas en cuenta por separado solo cambia cómo se reparte ese valor. No las sumes también al valor de la casa ni las vuelvas a restar de la deuda.
Valora si el acuerdo incluirá también aportaciones al comprar o reformas y trabajo propio. Quizá una persona pagó más hipoteca y la otra asumió más gastos de cuidado de los hijos o del hogar. La herramienta no decide cómo deben valorarse esas contribuciones.
Suma los importes que se hayan acordado e introdúcelos en la calculadora. La herramienta usa esos totales. Debes comprobar los pagos anteriores: no importa ni analiza extractos bancarios o hipotecarios.
Separa los pagos posteriores a la ruptura
Si una persona sigue pagando después de que la otra se marche, registra esos pagos aparte. Indica de dónde sale el dinero y qué parte corresponde a capital. Acuerda hasta qué fecha se tendrán en cuenta y usa el saldo hipotecario de esa misma fecha.
Trata por separado el pago de la hipoteca y el uso de la vivienda. No des por hecho que se compensan automáticamente. Si propones una compensación por alguno de esos conceptos, explica el criterio y pide que se revise cuando sea necesario.
