Una casa en común, sin matrimonio: ¿cómo repartirla?

Reúne la escritura, la documentación de la hipoteca y los acuerdos sobre las aportaciones de cada persona. Son la base para valorar si una de las dos puede quedarse con la vivienda.

Qué revisar al separarse con una vivienda en común

Revisa por separado la propiedad y la hipoteca

La escritura recoge quién es propietario y en qué proporción. El contrato hipotecario establece las obligaciones del préstamo. Reúne ambos documentos y los acuerdos firmados al comprar. Un pacto entre ambos sobre quién paga no libera por sí solo a nadie de la deuda frente al banco.

No des por hecho que las reglas del divorcio se aplican igual a una pareja no casada. Importan los porcentajes de propiedad, los acuerdos de convivencia y la legislación aplicable. Las normas pueden variar según el país y la región donde esté la vivienda.

Documenta las aportaciones de cada persona

Anota el importe, la fecha, quién pagó y de dónde salió el dinero. Distingue entre ahorros propios, dinero común y donaciones o préstamos de familiares. Un justificante acredita un pago, pero no resuelve por sí solo sus consecuencias jurídicas.

Si la casa ya pertenecía a una persona, indica cuándo empezó la otra a contribuir y qué se acordó. Pagar parte de los gastos no convierte automáticamente a alguien en propietario de la mitad. Consulta cómo deben tratarse esas aportaciones en tu caso.

Consulta los ejemplos de aportaciones desiguales al comprar y de pagos desiguales de la hipoteca. En estos últimos conviene distinguir el capital amortizado de los intereses.

Prepara una propuesta completa

Usa la misma fecha de referencia para la vivienda y los préstamos, y cuenta cada deuda una sola vez. La calculadora de compensación por la vivienda permite comparar un reparto por porcentajes con otro que devuelve primero las aportaciones pactadas. Explica qué método propones y por qué.

La propuesta debe indicar también el plazo para conseguir financiación y qué ocurrirá si no se consigue. Pregunta primero al banco qué exige para liberar de la deuda a quien cede su parte. Pide una revisión profesional de los acuerdos y de los documentos de transmisión.

Si no hay acuerdo para vender, consulta qué hacer cuando tu expareja no quiere vender la casa. Conviene aclarar ese desacuerdo antes de seguir haciendo cálculos.